Y vivirán largos años…(II)

En abril escribía sobre la posibilidad real que plantea el mundo actual de vivir lo suficiente como para vivir indefinidamente, pero hoy he visto algo mejor: La realidad de un gen que controla procesos relacionados con el envejecimiento y que permite extender la juventud (y vida en general) una media de 6 veces la esperanza de vida media.

No es una vida indefinida, claro, pero poder vivir 200 años de juventud desde luego nos permitiría llegar a ver los logros que nos conduzcan a una extensión indefinida de la vida. Además de poder ver en perspectiva los cambios psicosociales relacionados con la evolución del conocimiento y las sociedades actuales.

El futuro siempre se plantea emocionante.

Entrando en la Era de la Magia

Sí, la magia como nos muestran los libros de fantasía épica no queda tan lejos, tal vez a unos pocos años. Tal vez no como la describen exactamente, pero sí más cercana a la realidad cotidiana.

Los dispositivos con reconocimiento de gestos y voz están ya entre nosotros. No necesitamos interactuar directamente con una máquina para que ésta haga lo que deseamos. Tenemos ejemplos con sistemas como Eye Toy o el reconocimiento de voz ahora integrado en los sistemas operativos como Windows Vista. Pantallas táctiles que reaccionan ante el contacto con el usuario, sin utilizar dispositivos extraños como ratones o teclados están empezando a emerger entre nosotros. Sistemas como el Surface de Microsoft(Ya lo hemos visto en películas como “la Isla” o series como “Eureka”), pantallas virtuales como VirtualGlass, implantes cerebrales que permiten el envío de señales de la mente al ordenador…

El futuro no es más brillante de lo que imaginamos, sino más brillante de lo que podemos imaginar. Hoy podemos soñar con las tecnologías de mañana, pero cuando el mañana esté ya aquí, descubriremos que el día después es aún mejor. Soñemos con un mundo totalmente conectado. Un mundo donde cada persona tiene acceso instantáneo a Internet y mensajería móvil, un mundo donde podamos interactuar con los objetos que nos rodean con el pensamiento, el habla, o algunos gestos, un mundo de información y servicios.

Bienvenidos a la era de la magia. Una magia llamada nanotecnología. Una magia llamada ciencia. Una magia llamada conocimiento.

El futuro está aquí.