Los robots también aprenden a mentir

Parece que los mecanismos de la evolución conducen inevitablemente a comportamientos similares, ya se vean reflejados en un ser vivo o en un ser artificial.

En este experimento se dotó a los robots de 30 cromosomas que determinan el comportamiento de la máquina ante lugares donde hay comida (energía para la batería) y veneno (lugares donde la batería se descarga). Al cabo de unas pocas generaciones (Cada generación se calcula copiando los cromosomas de los robots supervivientes a todos los demás con ligeras modificaciones llamadas mutaciones) los robots eran capaces de comunicarse entre ellos dónde había comida y dónde veneno. Lo interesante es que al avanzar el experimento, en una de las poblaciones aparecieron mentirosos, que enviaban a los demás robots a lugares con veneno mientras ellos recargaban plácidamente sus baterías en lugares de alimento.

Además se observó también la aparición de Heroes, robots que cuando encontraban zonas venenosas se quedaban allí para morir mientras lanzaban señales de peligro a todos los demás robots para que no se acercasen a la zona.

Visto originalmente en:

http://discovermagazine.com/2008/jan/robots-evolve-and-learn-how-to-lie (inglés)

Anuncios

Evolution or revolution?

What if evolution could be accelerated by means of an horizontal transfer of genes? Historically, in our schools or in home, we have been explained that the male seeds a female, and they get children, that are not a copy of its parents, but a mix of characteristics inherited from them. That’s called a vertical transmission of genes. Mutation may also occur, but it usually sprouts defective cells that may generate cancerous tumours.

But an horizontal transmission of genes between two species? That’s so wicked that we could only expect to see it in a movie or videogame (for example, the Resident Evil saga, that transforms living beings into monsters).

The wolbachia bacteria is known to be involved in strange cases of asexual reproduction in wasps by parthenogenesis, but this transfer of genes is a step further in the way to become an essential part of many insect’s cells, an organelle like mitochondria is in almost every living being in the world. The consequencies of such adaptation are still unknown to the scientifical community, but the strange power of this bacteria (wich fortunately doesn’t infect human beings) is enough to arouse the curiosity of how it will develop in the future.

Otro enlace a la noticia, en español