Cómo mueren las empresas de software?

Orson Scott Card lo dejó bien claro con un relato corto: Las empresas mueren cuando se intenta forzar a los trabajadores (léase programadores) a ir en traje acorbatado y a perder su individualidad.

Texto completo en

http://www.zoion.com/~erlkonig/writings/programmer-beekeeping.html

(Tal vez lo traduzca algún día…)

Nuestros jóvenes de hoy en día…

Nuestros jóvenes de hoy en día aman el lujo, tienen pésimos modales y desdeñan la autoridad, muestran muy poco respeto por sus superiores y pierden el tiempo yendo de un lado para otro, y están siempre dispuestos a contradecir a sus padres y tiranizar a sus maestros

Sócrates, siglo IV antes de Cristo

Publicado en Relatos. Etiquetas: , . 8 Comments »

[Relato de Ficción] Estaba celebrando la adquisición de mi nueva casa…

…cuando una silenciosa vibración en el cristal me llamó la atención. Nada parecía hacer indicar que la lluvia pudiera haber provocado ese extraño sonido, cuando una segunda vibración, más intensa que la anterior sobresaltó, esta vez, a mis invitados.
-¿Qué ha sido eso? No sonaba como el viento
-Tal vez sean niños, como el pesado del hijo de mi vecina. Desde que cumplió los 12 años no deja de hacer tonterías por el estilo. ¡A vecees incluso intenta colarme petardos por la ventana!
-Bueno, pero esos temblores en el vidrio no los ha provocado un petardo.
En ese instante, una nueva vibración apagó la conversación de los presentes. Esta vez eran los cubiertos con los que habíamos terminado de cenar cinco minutos antes. Un zumbido de baja frecuencia llenó el ambiente mientras únicamente los cubiertos de la mesa vibraban, como en una extraña sintonía, como los instrumentos de una orquesta, cada cual vibrando de una forma determinada, para todos sumar un único mensaje, un escalofrío recorrió nuestras espaldas.
-DANGRE
Esa es la palabra que la suma de las vibraciones de los cubiertos pareció lanzar al aire. Aquello no era normal. La fiesta de celebración por mudarme a la antigua casa Halaster, al otro lado de la calle, frente a la iglesia del pueblo ya no parecía una idea tan buena como antes.
Una nueva vibración, igualmente grave que las anteriores, hizo temblar las sillas en las que nos encontrábamos sentados en ese instante.
La respuesta de mis invitados, y la mía propia no pudieron ser más elocuentes, y al mismo tiempo más uniforme: Nos levantamos rápidamente de las sillas, como si nos hubiesen dado un calambrazo , un chispazo. La hermana de mi esposa no pudo ni siquiera gritar del susto. El terror la había paralizado. O tal vez no. Un instante después sus ropas empezaron a vibrar con una intensidad endiablada. Un sonido de tejidos rasgándose mientras sus ojos se ponían en blanco, no sabemos si paralizada de terror, o por algún tipo de sensación extraña en su cuerpo inducida por la vibración.
-DETINO
Ese sonido fluyó claro como el agua, generado por las endiabladas vibraciones de su vestido de gala. Al punto se detuvieron, mientras ella seguía inconsciente, un hilillo de saliva fluyendo por la comisura de sus carnosos labios.. Poco a poco recuperando la lucidez, para aclararnos , tal vez, qué había sentido.
En se momento una aparición negra hizo entrada en la habitación. La azafata del cátering nos pedía disculpas, pero ella no planeaba pasar un minuto más en esa casa. Había visto cómo los elementos del segundo plato se descomponían a velocidad acelerada, como si un hongo los hubiese utilizado para alimentarse. Eso junto con las vibraciones y extraños sonidos contribuyeron a aumentar el desasosiego entre nuestros invitados. No tendríamos segundo plato, la hermana de mi esposa se estaba recuperando de lo que empezaba a denominar “un éxtasis orgánico acelerado” y extrañas vibraciones interrumpían nuestra velada.
Cuando pensaba que ya nada podría salir peor para estropear la fiesta de inauguración de nuestro nuevo hogar, efectivamente nada peor sucedió. Si al hecho de que apareciese un espectro de aspecto femenino sobre la mesa no se le puede considerar como “algo peor” a nuestra actual situación.
Empezó a mover sus labios, pero las débiles palabras que de ellos brotaban se perdían entre el fragor de la tormenta que seguía arreciando tras los pesados cristales emplomados de las ventanas de estilo renacentista de nuestra mansión.
-AMBIO
Es lo único que se pudo entender de todo lo que dijo. Después llegó el silencio. La oscuridad. La paz.

Un instante

Un instante se acerca…
Una oscura inseguridad se cierne sobre el horizonte, ocultando entre sus sombras el secreto del deseo, el deseo de conocimiento, deseo de vivir, el anhelo secreto que todos sienten. Nadie sabe que está ahí, pero todos lo guardan en lo más profundo de su existencia. Una esencia, un aroma, una pista, una caricia. Un aleteante hálito que sopla contra el suave rostro del amor. Las palabras son siervas, siervas de la intención. Traen signos de esperanza, signos de desesperación. Pues el amor no es sino pasión disfrazada de dulce dolor.
…es la hora…
No más dudas, no más dolor. Es la hora de saborear la emoción. Oler el cabello de la mujer amada. Acariciar su grácil rostro. Ver el brillo de sus ojos. Oir su dulce voz. Sentirte vivo, sentirte humano. El gozo de su presencia, simplemente. Estrecharla entre tus brazos, y que sin palabras se diga todo lo necesario. Una mirada eterna…O caer al abismo de la desesperación, percibir la soledad abatirse contra las arenas de tu ser con el oleaje de un mar de personas. Saber que el centro del universo está lejos, inalcanzable, y sentír alegría con emociones fantasma, ahogarse en el océano del amor mientras siente cómo su corazón se marchita en el desierto de la soledad. Porque de ilusión también se sufre.
…el instante ha pasado

Publicado en Relatos. 1 Comment »